16 febrero 2007

El pez trepador

Estando en clase, cerca del mar , mientras escuchaba el mismo rollo de siempre sobre los diseñadores racionalistas y organicistas, he sentido en mi cara el aire del mar y mi mano no ha tenido más remedio que dibujar un pez que, como todos nosotros, tiene una bonita pero a la vez triste historia que contar.
Cuenta la leyenda que un atún lleva miles de vidas buscando a la sirena que un día lo vio nacer. Su larga melena negra se convertía en una cascada infinita que nacia en su frente y terminaba en una increible cintura que terminaba en aleta. La joven sirena no era conciente de lo que para ese pez significaba encontrarse con ella. De hecho ni siquiera sabía de su existencia, pero el pequeño pescado todavía no ha perdido su fe, y aunque aún no la ha encontrado, continúa surcando los mares del mundo porque sabe que está cerca, y que cuando la vea podrá decirle lo mucho que desea volver a trepar por su infinita cascada negra para llegar hasta su mejilla de porcelana y darle un beso de mar.
Vaya historia más tonta y típica, sólo para colgar un dibujo que he hecho en clase.



Dedicado a Rut.

1 comentario:

Marta dijo...

no, la historia es mona, lo que es tonto es el título y "conciente", que se dice "consciente". Pero el dibujo me gusta mucho, tontorrón.